ganadores IB50k 2017

Docentes investigadores de la UNRN participaron del equipo que ganó el segundo premio del IB50K

 

El viernes pasado se entregaron los premios IB50K, certamen a nivel nacional impulsado por el Instituto Balseiro, dependiente de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo). El segundo premio fue para el poyecto “SOFC”, presentado por un equipo integrado por docentes investigadores de la Sede Andina de la Universidad Nacional de Río Negro, entre otras instituciones.

“SOFC” (Solid Oxide Fuel Cell, las siglas en inglés para Pila de Combustible de Óxido Sólido) apunta a generar energía eléctrica con alta eficiencia y bajas emisiones en instalaciones fuera del sistema de interconexión eléctrico. Se basa en la tecnología de pilas de combustible de óxido sólido.

Los miembros del equipo explican detalles del proyecto, que también recibió el premio especial de la empresa Y-TEC en el área Tecnología Energética.

- ¿Cómo se obtiene el combustible que utilizan las pilas?

Las pilas funcionan con diferentes combustibles: gas natural de red, bioetanol (que puede obtenerse a partir del maíz o la caña de azúcar), biogás (que puede obtenerse mediante el tratamiento de líquidos cloacales o biomasa), hidrógeno (que se obtiene a partir de la electrólisis del agua), ente otros. La clave está en que, al operar a alta temperatura y no utilizar catalizadores basados en metales preciosos, las SOFCs son más resistentes al carbono y pueden utilizar cualquier combustible que pueda ser reformado (con un reformador) a una mezcla gaseosa, principalmente formada por hidrógeno y monóxido de carbono.

- ¿Para qué lugares está pensada esta tecnología? ¿Qué aplicaciones tiene?

Esta tecnología tiene una gran variedad de aplicaciones tanto a nivel local como global. Se puede usar para alimentar desde un cargador de un smartphone o un drone hasta para alimentar un auto, un tractor, una casa, un edificio o ciudades enteras. En Estados Unidos, por ejemplo, grandes empresas como Google y Microsoft los utilizan para sistemas de backup de sus servidores de datos. En Europa y Japón ya las están instalando en las casas para generar electricidad y calor. Como el costo de esta tecnología en Argentina todavía sigue siendo alto frente a las fuentes de energía convencionales, para este plan de negocios nos concentramos en aplicaciones remotas, es decir, que están lejos de la red de alta y media tensión, el Sistema Argentino de Interconexión (SADI), y que requieren una alta prestación eléctrica. La primera aplicación que se nos ocurrió a nosotros es para la protección de gasoductos y oleoductos alejados de la red de alta tensión. Por ejemplo, el gasoducto troncal de la zona andina no tiene una red de alta tensión que lo alimente y requiere de generadores termoeléctricos y paneles solares para protegerlo. La ventaja de los generadores SOFC es que son mucho más eficientes que los generadores termoeléctricos y los paneles solares que se utilizan actualmente. Por ejemplo, si un generador termoeléctrico de sólo 500 W se reemplaza por un generador SOFC se podría ahorrar el gas necesario para alimentar por un año 3 casas de 100 metros cuadrados ubicadas en Bariloche. La protección catódica es sólo una aplicación posible. Las viviendas y emplazamientos agrícolas también podrían utilizarlos, así como los emplazamientos mineros y petroleros. En fin, toda aplicación que se haga en lugares remotos y que requiere una alta prestación eléctrica.

- ¿Qué grado de avance tiene el proyecto y cuánto tiempo requeriría para ser puesto en práctica, si es que aún no lo está?

El proyecto actualmente está en etapa de prueba de los materiales a nivel de laboratorio, lo que denominamos Technology Readiness Level (TRL) 3. Estimamos que para tener un prototipo listo para ser utilizado nos faltan entre 4 y 6 años, siempre que se cuente con el apoyo económico necesario. La idea es avanzar hacia un prototipo de laboratorio y finalmente un prototipo que pase las pruebas de campo.

- ¿Qué otro requerimiento necesitan para finalizar el proyecto, además del financiamiento?

Por supuesto financiamiento y el tiempo natural que se requiere para realizar las diferentes pruebas, tanto para evaluar el rendimiento final de los materiales integrados en un dispositivo operando en condiciones reales como para identificar fallas y posibles estrategias para evitarlas. Con respecto al financiamiento, nuestro siguiente paso es buscar socios o adoptantes que permitan potenciar los recursos del premio IB50K de manera de minimizar los tiempos necesarios para alcanzar la etapa de desarrollo que nos permita lanzar el producto al mercado.

El equipo ganador está integrado por Adriana Serquis (docente UNRN  e investigadora CNEA/CONICET); Mauricio Arce (docente UNRN e investigador CNEA/CONICET); Francisco Aristimuño (docente investigador UNRN/CONICET); Liliana Mogni (docente del Instituto Balseiro e investigadora CNEA/CONICET); Laura Baque (investigadora CNEA/CONICET); Mariano Santaya (investigador CNEA/CONICET); Yanet Mansilla (investigadora CNEA); y Juan Felipe Basbus (docente UNCo e investigador CNEA).

 

Foto: Prensa Instituto Balseiro

Jueves 23 de noviembre de 2017 - Área de Comunicación Sede Andina UNRN